
Inteligencia emocional
La preparación de los entrenadores del fúbol es fundamental en la formación integral de los niños. Aquí un articulo que habla de lo preferible que es reconocer aciertos, a insultar en los errores. Lo importante de fomentar la inteligencia emocional.
Reconocer y aplicar que desde que nacemos somos seres mentales sanos, buenos, perfectos y eternos. En el proceso de nuestro desarrollo, incluyendo la muerte, seguimos adelante. La vida no se detiene y hay que vivirla plenamente. Para crecer necesitamos un estado superior de conciencia, que nos permita conocernos a nosotros mismos, nuestros poderes, capacidades, quién eres, por qué y para qué estás aquí, cuáles son tus sentimientos, por qué piensas de tal manera qué persigues en la vida.
Lo primero es valorizarnos. Si pensamos que nadie es perfecto, tenemos también la disculpa para el fracaso: no soy perfecto, estoy mal hecho y, por lo tanto, no puedo triunfar porque no tengo todas las capacidades. Sin embargo, reconoce que tenemos todas las capacidades completas; ese es el milagro de la vida. Te enseña a identificarte como un ser triunfador, que logró ser concebido, nacer por sí mismo, respirar y ser inteligente; por lo tanto, gobernar nuestra propia vida y pensamiento. La prueba de que eres perfecto es tu propio cuerpo. No hay organización más perfecta que tu cuerpo; sistema y aparatos. Todo está funcionando maravillosamente sin que tú hagas absolutamente nada, pero tu cuerpo es lo menos importante. Lo relevante es tu mente, tus sentimientos, inteligencia, emociones, afectos, autoestima, seguridad, confianza, el deseo de ser más. Es una lucha con nosotros mismos, de trabajo, de esfuerzo.
Entender que somos buenos, perfectos, capaces, autosuficientes e inteligentes, no sólo nos facilitará jugar con el cuerpo, sino con el alma, con la mentalidad y deseo de triunfo, comprometernos en grande, estar decididos a ser campeones. Ser competitivos no implica ser agresivos, implica un cambio de adentro para afuera. Si usamos malas palabras porque alguien se equivoca, lo desvalorizas, le quitas confianza, empieza a odiar a su empresa, a su familia, a su grupo, a su equipo. Es mejor despertarle el deseo de ser campeón, educarlo. Cuando se comete un error, nada de regaños o insultos; mejor recuérdale un acierto: ¿te acuerdas de aquello que hiciste tan bien? Pues hay que repetirlo. El chiste es no desvalorizarlo y sí comprometerlo al triunfo.
Si cada uno de nosotros pone un grano de arena, si creemos en nosotros, si nos entendemos, si de veras ponemos un pensamiento de superación, de fuerza, si queremos lo mejor para México, en tu familia, en tu trabajo, para ti mismo, entonces es importante ponerse metas. Quien sabe dónde va, siempre llega. No es échale ganas, ponle toda la voluntad del mundo. Mejor estúdialo, contesta tus preguntas: ¿Quién eres? Eres un ser mental bueno y perfecto, capaz, autosuficiente.
Entre más grande sea tu meta, es más fácil lograrla. Vete a lo grande. Entre más logres, más grande serás tú como individuo, como ser, como padre, como hermano, coach, ciudadano. Hay que aprender que la vida tiene ley, orden y sistema; que la vida es individual, que solamente el bien es real, que eres causa para ti mismo, que causas con tu pensamiento y experiencias. La vida inteligente nos dota del equipo completo para lograr cualquier cosa. El hombre cambió el instinto por el raciocinio, que nos permite ser correctos, valerosos, fuertes, inteligentes, capaces, con metas altas, objetivos precisos, determinar adónde queremos llegar. Entonces, ¿por qué a los seres que más quiero, más lastimo?, ¿por qué a mi hijo lo regaño, trato mal a mi esposo(a), a mi mamá, a mi hermana?, ¿qué me pasa? Porque estoy insatisfecho conmigo mismo.
Todo te va a salir exactamente como tú quieres si usas el poder de tu pensamiento. El día que nos demos cuenta de que el pensamiento es todopoderoso, tendremos mucho cuidado de lo que pensamos. El pensamiento es causal, soy un ser mental inteligente y tengo todo para lograrlo. La ley que le impones al otro, te la estás poniendo a ti mismo. Que tú te sientas inteligente, implica que veas, tengas y sientas inteligentes a los demás, porque uno aprende por espejo mas los niños. Todos somos inteligentes, unos más desarrollados que otros, con más conocimiento, y aun así tenemos que ponernos metas altas, largas, aspirar a lo mejor. Siempre sé luz, alumbra, siempre sé ese ser que apoya, que da la mano, que ayuda, con un saludo, con una mirada, con una actitud, con una valorización, con confianza. Eso es lo que se llama inteligencia emocional.
Un individuo que razone muy bien pero que se salga de su centro, su raciocinio se le va al suelo, no sabe qué hacer, arremete, hostiliza, obstaculiza. El que tiene una buena inteligencia emocional, nunca se enoja, tiene seguridad, confianza en sí mismo y prevé lo que va a pasar.
Fragmento de la entrevista en un offside de Banamex, a la cofundadora del método aplicación mental Mrta Coco del Río.
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